¿A quien crees que engañas?

Él es tierra y paraiso.

Un día más, es un día menos

jueves, 31 de mayo de 2012

Hora de ducharse!

Ella volvió a mirar cuidadosamente por aquel lado de la puerta. Solo se oía silencio en aquella casa, que de algún modo les pertenecía. El sol de verano  brillaba con fuerza, e iluminaba la parte alta del salón. Desde el pasillo podía ver todas las habitaciones, sin embargo a él lo había perdido de vista. Decidió salir de su escondite. Samanta camino, con cautela hacía el salón. Sus pies descalzos notaban la arena, que ellos se habían encargado de subir en sus ropas, en el suelo. Todavía le quedaba por todo el cuerpo. De pronto se detuvo, a mirar el mar que desde allí se veía. Eran unas vistas preciosas, que nunca se cansaría de admirar. Estando allí se sentía volando, y nada tenía que ver con la altura. Ni con cosas celestiales, pues a veces creía que había pactado con el diablo, que su risa se oía en los infiernos más profundos. Fuese o fuese, no le importaba. Sonrío, dispuesta a llamar a aquel que estaba buscando hasta que sonaron unos pasos muy rápidos y alguien la cogió como si no pesara nada.

- Te pillé- exclamó Tom. - Al tiempo que recorría la casa con ella.
- Eh, sueltáme- consiguió decir ella mientra reía.
- De eso nada, srta.

Tom la sujetó con fuerza. Sabía que jugar al escondite con ella, era una locura. Pues cuando aquella chica se ponía traviesa no había quien la parara, había veces que aquello le sacaba de quicio, sin embargo, verla sonreír, y patalear sin fuerza, en aquellos momentos era lo que le recordaba que se pasaría horas, días y quizás semanas provocando su travesura. Samanta, se dejo llevar, hasta que vio que Tom pasaba de largo de la habitación.

- ¿Dónde me llevas?- preguntó divertida.
- Creo, que estás algo sucia eh, es hora de limpiarnos esta arena - Tom  abrió la puerta del baño, mientras Sam se movía con agilidad mientras trataba de resistirse sin éxito.
- Ah tú también?
-Detrás de ti, sí. - confirmó él con una carcajada.
- No seas malo...-ronroneó esta. - Te pondré un negativo! - Amenazó sin éxito, pues ya se estaba riendo de nuevo.

La idea de ducharse juntos, excitaba a Samanta, sin embargo era su inseguridad, siempre presente la que la echaba para atrás, pero esta vez Tom no parecía darse por vencido, y divertido la dejo sobre la bañera.

- Así esta mejor- dijo al tiempo que se interponía entre ella y la salida.
- Te castigaré, te la devolveré todas juntas...- le dijo ella sin perder la sonrisa.
- No pienso desnudarme- dijo al tiempo que cruzaba los brazos sobre su pecho.

Al ver esto Tom, no pudo resistirse más.

- Está bien, te ducharás con ropa- dijo al tiempo que la apuntaba con el grifo de agua que ya se había encargado de templar.

- Eres tonto- dijo ella mirándose toda empapada.Solo habían hecho falta unos segundos para que su pequeño cuerpo notara el agua. Él la miro divertido. Se acercó a su pelo húmedo.

- Te quiero.- le susurró.

Sam sonrió al oír esto, al tiempo que lo inmovilizaba. Ahora era su turno de divertirse. Cogió el grifo, y disparo contra él.Y así fue como la pareja empezó una apasionante batalla de agua, donde las únicas armas eran  los besos, el amor y la ternura, que después de tanto tiempo se tienen.

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jueves, 24 de mayo de 2012

hugs, more hugs.

Y la verdad, es que a veces cuesta escuchar un " No tengo tiempo ni para respirar", cuando ese mismo alguien no podía respirar sin ti.


La verdad, es que me bastaría un abrazo con sabor "estoy aquí" para permanecer como un reloj de arena, con todo el tiempo para ti, al que solo tienes que dar la vuelta. 


miércoles, 16 de mayo de 2012


Me levanté del lado izquierda de la cama. Bueno, creo que llevo dias haciendolo. Veo como amanece pero el sol no sale. Parece uno de esos dias, en los que a nadie le importaría si me estrellará con el coche, ni a mi misma si llego tarde. Y ¿que és? Parezco estar en guerra con el mundo, sin embargo creo que voy ganando, porque me siento viva. Me hacen sentirlo, diciendome que soy una chica interesante, que tengo mucho que dar; y yo les creo porque dudo sobre tu fe en mi. Si mi telefono estuviera realmente fuera de cobertura, ¿me buscarías? Seguro que encontrarías antes una excusa para nadie. Y yo no me puedo ayudar ¿no te das cuenta?. Solo quiero gritar y perder de nuevo el control, huir de todo. Escapar. ¿Tus preguntas seguirían ahí todavía? Dudo que cuentes los dias que llevamos sin vernos, y a mi solo me queda reir tan alto que duela como en los infiernos. Quiero olvidarlo . Huir solo conmigo misma. Sien embargo sigue habiendo una parte de mi que quiere que la detengas.