En un día de estos en que suelo pensar, que hoy va a ser el día menos pensado. En un día de estos en que quieres dejar de gritar en silencio. Donde respiras y te das cuenta al lado de quien quieres estar. Cuando lo aceptas. Y decides luchar. Acabas de enloquecer, o eso le parece a tu amiga que te mira como si hubieses perdido el norte. Es impensable, planteárselo tan solo. Estás rompiendo las reglas, el sentido y los papeles, pero te da igual pensando que irás al infierno de todos modos Nada, en esta vida es perfecto, y mucho menos una relación. . Los errores son humanos, y tú no eres quien para juzgarlos. Y una vez los perdonas, has de olvidaros y recordarlos tan solo para que no vuelvan a suceder.
Ni una, ni dos. Ni tres ni cuatro. El amor no entiende de oportunidades. Es así. los números son para las matemáticas, no para nuestros sentimientos. Mucha veces, la razón nos confunde dando paso a decisiones que creemos correctas, mas os diré una cosa el corazón es el único que jamás se equivoca. Aunque así lo creamos con los desengaños, amar nunca es un error. Procurar no hacerlo, sí lo es. Engañar a los sentidos es fácil. Podemos tratar de olvidar aquello que amamos, pero no odiarlo. Lo contrario al amor es la indiferencia. Y realmente, hay veces que esta no está. Paradojicamente desaparece Y es cuando jugamos a restarle importancia, a algo que en realidad es lo que nos hace vivir. Y es ahí cuando hemos de poder con nuestro orgullo, comernos nuestras dudas, y bebernos lo maligno.
Una vez lo hagáis, pensad que es lo que queréis. A quien queréis abrazar. Por quien callareis para poder escuchar. Quien os hace mejores como personas, y peores cuando la perdéis. Y luchad por ese nombre. Dad lo mejor de vosotros sin olvidar lo que valéis, pero sí los estereotipos. Sed sinceros con la vida, pero sobre todo con vosotros mismos, sino os caeréis a pedazos. La gente habla sin aprender a callar, así que las opiniones, en ocasiones, están demás. Os miraran, exactamente como si hubieseis perdido el norte o cualquier dirección.Claro que de nada sirven las direcciones si estás enamorado, puedes fingir que no necesitas más ese "algo", y acabarás buscándolo. Que no lo echas de menos, mas sabes que no es así, pues tu corazón late con fuerza cada vez que aparece, y el destino os hace coincidir de nuevo.
Así que romped las reglas, rompedlas bien, pero siempre por alguien a quien améis.