¿A quien crees que engañas?

Él es tierra y paraiso.

Un día más, es un día menos

jueves, 28 de junio de 2012

The way I loved you

Sam volvió a mirar con cautela la pantalla de su móvil, aquel nombre parpadeaba con un  nuevo mensaje para ella. Todavía no lo había leído, pero no le hacía falta para saber que le haría sonreír. Él era sensato, y tan increíble que todas sus amigas estaban celosas. Él dice todo lo que necesita oír, y es como si no pudiera pedir nada mejor. Le recordaba cada vez que lucía un vestido nuevo lo guapa que estaba. Y se sentía perfectamente bien. Se sentía ¿Cómo ahora? Da otra vuelta en la cama, una de tantas que da últimamente.
Él respetaba su espacio, nunca la hacía sentirse presionada. Llamaba exactamente cuando decía que lo haría. Es encantador y atractivo, y realmente se sentía tan cómoda. Sin embargo Sam, miraba día tras día el móvil con la esperanza de que otro nombre iluminará la pantalla, y de paso su cara dando señales de vida.

Y es que lo echaba de menos. Echaba de menos gritar y pelearse. Que la besara bajo la lluvia. Son las dos de la mañana y allí estaba ella murmurando su nombre, como tantas otras noches en vela. Estaba tan enamorado, que hacía verdaderas locuras, y así era la forma en la que le quería. Se derrumbaron y se cayeron. Así se sentía aquella chica, como en una montaña rusa. Nunca creyó que pudiera sentir tanto, y así era como ella lo amaba. Y es que ese otro, por encantador que fuera, no podía ver su sonrisa falsa. Era así su corazón no estaba roto porque ya no sentía absolutamente nada. Y Tom, era salvaje y loco, frustrante,  intoxicante y complicado, se marcho por un error. Y ahora ella echaba de menos cada una de sus locuras, porque realmente así era la forma en la que lo amaba, por como era. Por como era ella cuando estaban juntos.

Sam deslizó su rostro por la almohada. Las lágrimas caían, como cada vez que su corazón lo recordaba. Apagó el móvil, y cerró los ojos con la esperanza de dormir, pues soñar se le había quedado grande ya.

miércoles, 20 de junio de 2012

So much for my happy ending.

Vamos a hablar. No es que estemos muertos. O puede que sí, bien no lo sé. ¿Fue algo que yo dije? ¿O algo que tu hiciste? No me dejes colgando, sostenida tan alto de un hilo frágil. Tu fuiste todas las cosas que creía conocer. Tu tienes la tienes a ella, que te cuenta que soy complicada, pero no más que ella. Pero no me conocen como tú... dime alguna vez te conoció ella a ti? Tú fuiste todas  las cosas que creía conocer, y que pensé que seríamos. Tu eras todo. todo lo que quería. Lo que debíamos ser, lo que se suponía que eramos, pero lo perdimos. Todos los recuerdos que están tan cerca de mi, simplemente desaparecen, pues todo el tiempo estabas fingiendo, y eso es demasiado para mi final feliz. Era bonito saber que estabas ahí, gracias por actuar como si de verdad te importara y hacerme sentir como si fuera única. Es bonito saber que lo tuvimos todo, quizá por eso me estás dejando caer, me recuerdas que todo se ha acabado y eso es demasiado para mi final feliz.