Sam volvió a mirar con cautela la pantalla de su móvil, aquel nombre parpadeaba con un nuevo mensaje para ella. Todavía no lo había leído, pero no le hacía falta para saber que le haría sonreír. Él era sensato, y tan increíble que todas sus amigas estaban celosas. Él dice todo lo que necesita oír, y es como si no pudiera pedir nada mejor. Le recordaba cada vez que lucía un vestido nuevo lo guapa que estaba. Y se sentía perfectamente bien. Se sentía ¿Cómo ahora? Da otra vuelta en la cama, una de tantas que da últimamente.
Él respetaba su espacio, nunca la hacía sentirse presionada. Llamaba exactamente cuando decía que lo haría. Es encantador y atractivo, y realmente se sentía tan cómoda. Sin embargo Sam, miraba día tras día el móvil con la esperanza de que otro nombre iluminará la pantalla, y de paso su cara dando señales de vida.
Y es que lo echaba de menos. Echaba de menos gritar y pelearse. Que la besara bajo la lluvia. Son las dos de la mañana y allí estaba ella murmurando su nombre, como tantas otras noches en vela. Estaba tan enamorado, que hacía verdaderas locuras, y así era la forma en la que le quería. Se derrumbaron y se cayeron. Así se sentía aquella chica, como en una montaña rusa. Nunca creyó que pudiera sentir tanto, y así era como ella lo amaba. Y es que ese otro, por encantador que fuera, no podía ver su sonrisa falsa. Era así su corazón no estaba roto porque ya no sentía absolutamente nada. Y Tom, era salvaje y loco, frustrante, intoxicante y complicado, se marcho por un error. Y ahora ella echaba de menos cada una de sus locuras, porque realmente así era la forma en la que lo amaba, por como era. Por como era ella cuando estaban juntos.
Sam deslizó su rostro por la almohada. Las lágrimas caían, como cada vez que su corazón lo recordaba. Apagó el móvil, y cerró los ojos con la esperanza de dormir, pues soñar se le había quedado grande ya.
¿A quien crees que engañas?
Él es tierra y paraiso.
Un día más, es un día menos
jueves, 28 de junio de 2012
miércoles, 20 de junio de 2012
So much for my happy ending.
Vamos a hablar. No es que estemos muertos. O puede que sí, bien no lo sé. ¿Fue algo que yo dije? ¿O algo que tu hiciste? No me dejes colgando, sostenida tan alto de un hilo frágil. Tu fuiste todas las cosas que creía conocer. Tu tienes la tienes a ella, que te cuenta que soy complicada, pero no más que ella. Pero no me conocen como tú... dime alguna vez te conoció ella a ti? Tú fuiste todas las cosas que creía conocer, y que pensé que seríamos. Tu eras todo. todo lo que quería. Lo que debíamos ser, lo que se suponía que eramos, pero lo perdimos. Todos los recuerdos que están tan cerca de mi, simplemente desaparecen, pues todo el tiempo estabas fingiendo, y eso es demasiado para mi final feliz. Era bonito saber que estabas ahí, gracias por actuar como si de verdad te importara y hacerme sentir como si fuera única. Es bonito saber que lo tuvimos todo, quizá por eso me estás dejando caer, me recuerdas que todo se ha acabado y eso es demasiado para mi final feliz.
jueves, 31 de mayo de 2012
Hora de ducharse!
Ella volvió a mirar cuidadosamente por aquel lado de la puerta. Solo se oía silencio en aquella casa, que de algún modo les pertenecía. El sol de verano brillaba con fuerza, e iluminaba la parte alta del salón. Desde el pasillo podía ver todas las habitaciones, sin embargo a él lo había perdido de vista. Decidió salir de su escondite. Samanta camino, con cautela hacía el salón. Sus pies descalzos notaban la arena, que ellos se habían encargado de subir en sus ropas, en el suelo. Todavía le quedaba por todo el cuerpo. De pronto se detuvo, a mirar el mar que desde allí se veía. Eran unas vistas preciosas, que nunca se cansaría de admirar. Estando allí se sentía volando, y nada tenía que ver con la altura. Ni con cosas celestiales, pues a veces creía que había pactado con el diablo, que su risa se oía en los infiernos más profundos. Fuese o fuese, no le importaba. Sonrío, dispuesta a llamar a aquel que estaba buscando hasta que sonaron unos pasos muy rápidos y alguien la cogió como si no pesara nada.
- Te pillé- exclamó Tom. - Al tiempo que recorría la casa con ella.
- Eh, sueltáme- consiguió decir ella mientra reía.
- De eso nada, srta.
Tom la sujetó con fuerza. Sabía que jugar al escondite con ella, era una locura. Pues cuando aquella chica se ponía traviesa no había quien la parara, había veces que aquello le sacaba de quicio, sin embargo, verla sonreír, y patalear sin fuerza, en aquellos momentos era lo que le recordaba que se pasaría horas, días y quizás semanas provocando su travesura. Samanta, se dejo llevar, hasta que vio que Tom pasaba de largo de la habitación.
- ¿Dónde me llevas?- preguntó divertida.
- Creo, que estás algo sucia eh, es hora de limpiarnos esta arena - Tom abrió la puerta del baño, mientras Sam se movía con agilidad mientras trataba de resistirse sin éxito.
- Ah tú también?
-Detrás de ti, sí. - confirmó él con una carcajada.
- No seas malo...-ronroneó esta. - Te pondré un negativo! - Amenazó sin éxito, pues ya se estaba riendo de nuevo.
La idea de ducharse juntos, excitaba a Samanta, sin embargo era su inseguridad, siempre presente la que la echaba para atrás, pero esta vez Tom no parecía darse por vencido, y divertido la dejo sobre la bañera.
- Así esta mejor- dijo al tiempo que se interponía entre ella y la salida.
- Te castigaré, te la devolveré todas juntas...- le dijo ella sin perder la sonrisa.
- No pienso desnudarme- dijo al tiempo que cruzaba los brazos sobre su pecho.
Al ver esto Tom, no pudo resistirse más.
- Está bien, te ducharás con ropa- dijo al tiempo que la apuntaba con el grifo de agua que ya se había encargado de templar.
- Eres tonto- dijo ella mirándose toda empapada.Solo habían hecho falta unos segundos para que su pequeño cuerpo notara el agua. Él la miro divertido. Se acercó a su pelo húmedo.
- Te quiero.- le susurró.
Sam sonrió al oír esto, al tiempo que lo inmovilizaba. Ahora era su turno de divertirse. Cogió el grifo, y disparo contra él.Y así fue como la pareja empezó una apasionante batalla de agua, donde las únicas armas eran los besos, el amor y la ternura, que después de tanto tiempo se tienen.
-
- Te pillé- exclamó Tom. - Al tiempo que recorría la casa con ella.
- Eh, sueltáme- consiguió decir ella mientra reía.
- De eso nada, srta.
Tom la sujetó con fuerza. Sabía que jugar al escondite con ella, era una locura. Pues cuando aquella chica se ponía traviesa no había quien la parara, había veces que aquello le sacaba de quicio, sin embargo, verla sonreír, y patalear sin fuerza, en aquellos momentos era lo que le recordaba que se pasaría horas, días y quizás semanas provocando su travesura. Samanta, se dejo llevar, hasta que vio que Tom pasaba de largo de la habitación.
- ¿Dónde me llevas?- preguntó divertida.
- Creo, que estás algo sucia eh, es hora de limpiarnos esta arena - Tom abrió la puerta del baño, mientras Sam se movía con agilidad mientras trataba de resistirse sin éxito.
- Ah tú también?
-Detrás de ti, sí. - confirmó él con una carcajada.
- No seas malo...-ronroneó esta. - Te pondré un negativo! - Amenazó sin éxito, pues ya se estaba riendo de nuevo.
La idea de ducharse juntos, excitaba a Samanta, sin embargo era su inseguridad, siempre presente la que la echaba para atrás, pero esta vez Tom no parecía darse por vencido, y divertido la dejo sobre la bañera.
- Así esta mejor- dijo al tiempo que se interponía entre ella y la salida.
- Te castigaré, te la devolveré todas juntas...- le dijo ella sin perder la sonrisa.
- No pienso desnudarme- dijo al tiempo que cruzaba los brazos sobre su pecho.
Al ver esto Tom, no pudo resistirse más.
- Está bien, te ducharás con ropa- dijo al tiempo que la apuntaba con el grifo de agua que ya se había encargado de templar.
- Eres tonto- dijo ella mirándose toda empapada.Solo habían hecho falta unos segundos para que su pequeño cuerpo notara el agua. Él la miro divertido. Se acercó a su pelo húmedo.
- Te quiero.- le susurró.
Sam sonrió al oír esto, al tiempo que lo inmovilizaba. Ahora era su turno de divertirse. Cogió el grifo, y disparo contra él.Y así fue como la pareja empezó una apasionante batalla de agua, donde las únicas armas eran los besos, el amor y la ternura, que después de tanto tiempo se tienen.
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jueves, 24 de mayo de 2012
hugs, more hugs.
Y la verdad, es que a veces cuesta escuchar un " No tengo tiempo ni para respirar", cuando ese mismo alguien no podía respirar sin ti.
La verdad, es que me bastaría un abrazo con sabor "estoy aquí" para permanecer como un reloj de arena, con todo el tiempo para ti, al que solo tienes que dar la vuelta.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Me levanté del lado izquierda de la
cama. Bueno, creo que llevo dias haciendolo. Veo como amanece pero el
sol no sale. Parece uno de esos dias, en los que a nadie le
importaría si me estrellará con el coche, ni a mi misma si llego
tarde. Y ¿que és? Parezco estar en guerra con el mundo, sin embargo
creo que voy ganando, porque me siento viva. Me hacen sentirlo,
diciendome que soy una chica interesante, que tengo mucho que dar; y
yo les creo porque dudo sobre tu fe en mi. Si mi telefono estuviera
realmente fuera de cobertura, ¿me buscarías? Seguro que
encontrarías antes una excusa para nadie. Y yo no me puedo ayudar
¿no te das cuenta?. Solo quiero gritar y perder de nuevo el control,
huir de todo. Escapar. ¿Tus preguntas seguirían ahí todavía?
Dudo que cuentes los dias que llevamos sin vernos, y a mi solo me
queda reir tan alto que duela como en los infiernos. Quiero olvidarlo
. Huir solo conmigo misma. Sien embargo sigue habiendo una parte de
mi que quiere que la detengas.
lunes, 30 de abril de 2012
A.
Parece que el único que no ve tu belleza, es el espejo de volviéndote la mirada. Vas por ahí, vienes de allí, pensando que no eres bonita, no sabes hasta que punto estás engañándote a ti misma. Y lo sé, estoy segura porque yo te conozco. Aguanta. Tú puedes. Quédate aquí conmigo. Necesito tu sonrisa, pero no esa que dibujas aunque nadie sepa que lloras, deja de hacerlo sola. No tienes que ser la chica de oro, porque tu brillas ya de por sí. Supongo que era amor, del que todos los que te queremos no podemos darte, lo que estabas buscando. Lo estás dando todo, o eso crees, como si recibieras algo a cambio. Por favor, aguanta prometo buscar lo que me pidas. Prometo encontrarlo. Cuando sientas que eres una simple moneda bajo la lluvia, te traeré eso que alguien compró un día soleado con una moneda que se encontró. Aguanta, por favor. No saltes, el nivel del agua está muy alto, y si para salvarte debo ahogarme yo lo haré. Tu estrella todavía no se ha apagado, la mía hace tiempo que ya no la puedo encender.Sin embargo tu brillo sigue ahí. ¿No lo ves en la sonrisa de cada uno de los que te rodean? Míralo entonces, en los ojos que lloran porque quieren que vuelva tu risa. Míralo en mi, que no soy la misma sin ti. Las personas, somo personas, y nos dejamos guiar por nuestros sentidos. El tuyo te dice que no vales para nada, el mío que no valgo nada sin tu sonrisa. Sé que no es fácil dejar de mirar tu reflejo, pero un viaje al corazón, al tuyo. A todo lo que haces por cada uno de los que te rodea, las vidas que llenas, las vidas que mejoras. Defectos tenemos todos, pero virtudes como esas muy pocos las lucen. Así que respira, yo estoy aquí. Siempre lo estaré, pero te necesito siendo tú. Así que deja de intentar cambiar, deja esa sonrisa que te tiene atada. Igual que reímos hasta ahogarnos, podemos llorar hasta secarnos. Esto funciona así, para lo bueno, para lo peor, y para siempre. Así que aguanta, sé fuerte.
jueves, 19 de abril de 2012
Things I'll never say.
Estoy tratando de ser fuerte, estoy tratando de no quererte. Mi cabeza trata de recuperar mi corazón. Lo necesito, pero no me importa dejártelo si realmente te hace falta. Todo este hablar de ti, no sé lo que me está haciendo
Cuando estés cayendo, cuando sientas que te estrellas. Cuando tu fuego se convierta en cenizas. Cuando sientas que no hay ninguna razón, vuelve a todos los momentos en los que nos sonreímos. No quiero dejarte ir.No sé, no sé si podré hacerlo sola. ¿Por que tienes que darte por vencido? Parece que estoy perdiendo algo muy dentro de mí. Algo que me dice que no te va a defraudar, algo que será todo lo que tu quieras que sea mientras este contigo. Siento como nada importa, incluso hay momentos en los que me cuesta respirar.Estos sentimientos no paran de sacudirme. Creo que esta bien tener miedo, pero no voy a dejar que me pueda.
Por favor, sal a ganar como haces siempre. Déjame ser la mayor de tu conquistas. Esa que te dará la mano cuando estés a punto de caer. Te sonreiré cuando te sientas triste, y te gritaré el día que te quieras dormir para no despertar. No puedo esperar a ver tu cara para que sepas cuanto me importas.Estás ahí parado, porque ya debes saber que si me lo pidieras estaría contigo. Cuando te sientas perdido, solo tendrás que mirar hacía delante. Estaré justo ahí, sin moverme. Dime quien eres, ayúdame a entender quien soy yo. Como todas las veces que me has visto llorar, diciéndote que no aguantaría un final, recuerda cuando me apretabas la mano y estábamos juntos hasta el final. Recuerda cuando no necesitábamos más que saber como estaba el
otro. Y no puedo fingir que no me importas, odio esta sensación de no poder odiarte. Yo no valgo para conquistarte, no tengo tantas cualidades, ni soy odiosamente adorable. Tampoco sirvo par ser perfecta, pero me gusta intentar serlo para ti. Como hacía hace un año, cuando me di cuenta de todo lo que valías. Y ya lo ves, tan solo soy una chica delante de un chico, pidiéndole que la quiera.
Cuando estés cayendo, cuando sientas que te estrellas. Cuando tu fuego se convierta en cenizas. Cuando sientas que no hay ninguna razón, vuelve a todos los momentos en los que nos sonreímos. No quiero dejarte ir.No sé, no sé si podré hacerlo sola. ¿Por que tienes que darte por vencido? Parece que estoy perdiendo algo muy dentro de mí. Algo que me dice que no te va a defraudar, algo que será todo lo que tu quieras que sea mientras este contigo. Siento como nada importa, incluso hay momentos en los que me cuesta respirar.Estos sentimientos no paran de sacudirme. Creo que esta bien tener miedo, pero no voy a dejar que me pueda.
Por favor, sal a ganar como haces siempre. Déjame ser la mayor de tu conquistas. Esa que te dará la mano cuando estés a punto de caer. Te sonreiré cuando te sientas triste, y te gritaré el día que te quieras dormir para no despertar. No puedo esperar a ver tu cara para que sepas cuanto me importas.Estás ahí parado, porque ya debes saber que si me lo pidieras estaría contigo. Cuando te sientas perdido, solo tendrás que mirar hacía delante. Estaré justo ahí, sin moverme. Dime quien eres, ayúdame a entender quien soy yo. Como todas las veces que me has visto llorar, diciéndote que no aguantaría un final, recuerda cuando me apretabas la mano y estábamos juntos hasta el final. Recuerda cuando no necesitábamos más que saber como estaba el
otro. Y no puedo fingir que no me importas, odio esta sensación de no poder odiarte. Yo no valgo para conquistarte, no tengo tantas cualidades, ni soy odiosamente adorable. Tampoco sirvo par ser perfecta, pero me gusta intentar serlo para ti. Como hacía hace un año, cuando me di cuenta de todo lo que valías. Y ya lo ves, tan solo soy una chica delante de un chico, pidiéndole que la quiera.
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