¿A quien crees que engañas?

Él es tierra y paraiso.

Un día más, es un día menos

viernes, 30 de marzo de 2012

"El último Vals"

Bailes. Esa palabra con la que todas hemos soñado. Vernos lucir un vestido, de esos que sacan la princesa que todas llevamos dentro. Suena algo superficial, pero sentirse guapa es agradable a la vez que sano. Así que no veo inconveniente en dar paso a los tacones y a la seda combinados en ilusión. ¿ Quién me lo pedirá? ¿quien me acompañará? La pareja, otro de los momentos, clave, sin duda. Puede que te invite él, o lo más probable, puede que él invite a otra y tu te quedes mirando. Sin embargo, yo prefiero quedarme con la parte donde él se queda mirando, arrepentido, aunque no lo diga, cuando te ve allí, deslumbrante, con una sonrisa, y alguien que no es él a tu lado. Cogiéndote del brazo. Y tú que aunque no te nombren, te sientes reina. Sabéis, creo que así deberíamos sentirnos todas por el simple hecho de ser mujeres. De saber sonreír cuando no podemos más, de saber llorar cuando tenemos motivos de sobra para reír. Todas somos reinas de nuestro propio baile. No lo olvidéis... Esta bien, yo también he soñado con ser la protagonista una noche estrellada, sorprendiendo con mi vestido a más de uno que me rechazó por no ser una barbie estirada. Personalmente, un baile de fin  de curso, es el escenario perfecto para desatar las pasiones adolescentes. Una amiga, me explico el otro día que solo se baila con tu pareja. Se me cayó un mito. Yo creía que en esas bailaba hasta el que no sabia bailar.  Y creo que de alguna forma así es. Puede que tú no bailes con él, ni ellos con aquellos, mas las miradas si lo hacen. Sonrisas que se dibujan, ojos que se llenan de lágrimas, celos que nos queman, maldad que se esconde entre los dientes, fingida indiferencia... todo eso circula veloz por una sala, muchas veces al compás de una música que suena al ritmo de nuestros corazones, que según a quien tengamos delante latirá más normal o más deprisa. Puede que sea un amigo, alguien por el cual sentíamos un sentimiento al que llamamos amor, puede que sea uno cualquiera. No le deis más importancia de la que tiene. Aunque él este abrazando a otra. Las guerras no se pierden con un beso. Las batallas están para ganarlas, y más cuando  tienes armas poderosas; creo que con dos palabras derribarías a cualquiera de la risa.  Así que úsalo, sé tu misma, a por él. Si él no ve lo que vales, será su problema, cuando tú podrías haber sido su solución. Así que dibuja una sonrisa, y dejate llevar esa noche, embriagate con el olor que muchas chicas jamás disfrutaremos. Y baila, baila hasta que no sepas hacer otra cosa. Al fin, y al cabo, no es más que un baile.

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